Investigadora de BIOREN-UFRO entrega antecedentes sobre COVID-19 y sus efectos en la salud humana

La investigadora Dra. Louise Zanella, del Laboratorio de Biología Integrativa (LIBi), entrega información bajo sus conocimientos y visión de la virología, específicamente del COVID-19. Esta entrevista es parte de una serie de acciones de divulgación científica de BIOREN-UFRO para compartir con la comunidad aspectos relevantes sobre la contingencia sanitaria mundial.

A más de un mes del primer caso de COVID-19 en nuestro país, los casos confirmados superan los 5 mil contagiados a nivel nacional. En tanto, en La Araucanía  son más de 600 personas las contagiadas y tres comunas en cuarentena total (Temuco- Padres Las Casas y el radio urbano de Nueva Imperial). Ante este escenario, es de suma importancia educar a la población respecto al coronavirus, sus consecuencias en la salud humana y cómo esto provoca la crisis sanitaria que enfrentamos actualmente.

Por ello el Núcleo Científico y Tecnológico en Biorecursos (BIOREN) de la Universidad de La Frontera, en su compromiso de fortalecer la educación, divulgación y difusión de la investigación en recursos biológicos, bioprocesos agroalimentarios, sostenibilidad ambiental y salud humana, estará entregando información a la comunidad en torno a temáticas relevantes que tengan relación con la contingencia sanitaria.

En este contexto, la investigadora Dra. Louise Zanella, del Laboratorio de Biología Integrativa (LIBi) del Centro de Excelencia en Medicina Traslacional (CEMT), unidad asociada a  BIOREN-UFRO, comparte detalles sobre los virus y en especial del COVID-19, enfermedad causada por el nuevo coronavirus SARS-CoV-2.

¿QUÉ ES UN VIRUS?

Un virus es un agente infeccioso más pequeño que las bacterias. Esta partícula es compuesta de material genético (ADN o ARN) cubierta de proteínas, que en algunos casos también puede poseer una envoltura compleja formada por una bicapa lipídica. Pueden infectar a cualquier ser vivo, desde animales, plantas, bacterias e incluso otros virus. Existe una controversia en la comunidad científica sobre si los virus son vivos o no. Algunos creen que debido a que depende de la maquinaria de replicación de la célula huésped, no pueden considerarse seres vivos. Otros argumentan que son una forma de vida porque transportan material genético, se reproducen y se someten a una selección natural; además hay excepciones, hay virus que son funcionalmente activos fuera de la célula huésped. Los virus están involucrados en diversas enfermedades con importancia en la salud pública, lo que les da una mala reputación, pero los virus pueden ser manipulados para ser beneficiosos para la salud humana. Las enfermedades que ellos podrían causar no pueden tratarse con antibióticos como es el caso de las bacterias, pero algunos virus pueden tratarse con antirretrovirales, es decir medicamentos que disminuyen la replicación de la información genética para frenar la progresión de ciertos virus como en el caso del VIH, o sólo con cuidados paliativos de los síntomas del paciente.

¿SE PUEDE “MATAR” UN VIRUS?

Un virus es un microorganismo compuesto por una partícula de proteína que contiene información genética, «matar» no sería el término más apropiado, podríamos decir que es posible inactivarlo o hacer que el virus sea inviable. Los procedimientos para inactivar a los virus se pueden apoyar en numerosos métodos, por ejemplo, inactivación química, calor o irradiación UV.

¿QUÉ SIGNIFICA INMUNIDAD CONTRA UN VIRUS?

Se habla de desarrollar inmunidad contra un virus cuando los pacientes que sobreviven a una infección de este tipo comienzan a producir anticuerpos contra ese virus, llegando a estar protegido contra el mismo. Son de especial interés estos casos, pues de los pacientes “inmunes al virus” se pueden recolectar anticuerpos y usarlos para luchar contra la infección.

¿CUÁL ES EL MECANISMO DE ACCIÓN DEL VIRUS Y LA SINTOMATOLOGÍA ASOCIADA EN LOS PACIENTES COVID-19?

La enfermedad del coronavirus 2019 (COVID-19) es causada por el nuevo coronavirus SARS-CoV-2. La forma de transmisión del SARS-CoV-2 es por contacto con las micro-gotas procedentes de la nariz o la boca que salen expulsadas cuando una persona infectada tose o estornuda, y luego éstas son inhaladas o entran en contacto con mucosas a través de los ojos, la nariz o la boca. Por eso se recomienda mantenerse al menos a dos metros de distancia de una persona enferma.

Debido a que la enfermedad es nueva, aún no se conocen claramente los mecanismos de acción del virus, aunque, recientemente se identificó que una proteína del virus (proteína S), se adhiere al receptor de membrana llamado Enzima convertidora de angiotensina 2 (ACE2), que se encuentra ubicado principalmente en células de nuestros pulmones, corazón, riñones e intestino. Este tipo de conocimiento es muy importante para el desarrollo de vacunas o tratamientos contra el COVID-19.

La mayoría de las infecciones de SARS-CoV-2 causan fiebre, cansancio y tos seca. Algunos pacientes pueden presentar dolores, congestión nasal, dolor de garganta o diarrea. Existen casos de pacientes que presentan pérdida de olfato y sabor. En casos severos los pulmones se obstruyen con fluido, lo que dificulta la respiración, llevando al síndrome de dificultad respiratoria aguda, en estas situaciones puede ser requerida asistencia de ventilación y son estos casos los que con más probabilidad pueden llevar al fallecimiento del paciente.

Por lo que sabemos hasta ahora, la mayoría de las personas (alrededor del 80%) son asintomáticos o se recuperan de la enfermedad sin necesidad de tratamiento, por eso se recomienda aislamiento (para no ser propagadores de la enfermedad). Alrededor del 10 a 15% de los que contraen la COVID-19 desarrollarán una enfermedad grave, hay posibilidad de que necesitarán respiración artificial, internación y profundos cuidados médicos.

¿QUÉ EXÁMENES SE REALIZAN PARA LA DETECCIÓN DE COVID-19 Y EN QUÉ CONSISTEN?

Existen dos tipos de exámenes, los que detectan la presencia del ácido nucleico del SARS-CoV-2, y aquellos que detectan los anticuerpos producidos en respuesta a la infección.

Los exámenes que detectan lo anticuerpos del SARS-CoV-2, son pruebas serológicas rápidas que cuando la muestra es positiva el reactivo cambia de color, este tipo de prueba normalmente se hace a partir de una gota de sangre y demora aproximadamente media hora.

Los exámenes que detectan la presencia del material genético específico del SARS-CoV-2 son hechos mediante la técnica de Reacción en Cadena de la Polimerasa en Tiempo Real (RT-qPCR, por sus siglas en inglés) el procedimiento que actualmente se está utilizando tiene una duración de aproximadamente 40 minutos, es de gran importancia mencionar que la amplificación por RT-qPCR es un paso dentro del protocolo de manejo de las muestras, que también incluye la extracción del material genético del virus y la validación analítica de los resultados, es decir, para entregar un diagnóstico se debe considerar desde la recepción de la muestra hasta la entrega de resultados validados por los profesionales, lo que suma un tiempo mayor al mencionado y este puede variar según la demanda. Por otro lado, el método que aplica la RT-qPCR es más sensible que el serológico y es, generalmente, independiente del estado de la infección por SARS-CoV-2.

Los exámenes de RT-qPCR implican tomar muestras respiratorias superiores: hisopo o lavado nasofaríngeo y orofaríngeo en pacientes ambulatorios; o muestras respiratorias inferiores: esputo, o aspirado endotraqueal, o lavado broncoalveolar en pacientes con problemas respiratorios más severos. En todos los casos, los laboratorios responsables de procesar y analizar las muestras deben adoptar prácticas estrictas de bioseguridad.

¿CUÁL ES LA DURACIÓN DEL VIRUS EN LAS SUPERFICIES?

Recientes investigaciones sugieren que SARS-CoV-2 puede persistir hasta varios días en diferentes superficies y permanecer también en el aire 3 por horas. Se sabe que los coronavirus humanos en general persisten en superficies inanimadas como acero inoxidable hasta 2 a 3 días, cobre hasta 4 horas, cartón hasta 24 horas y plástico hasta 2 a 3 días.

Los coronavirus son susceptibles a desinfectantes, incluyendo hipoclorito de sodio para desinfección general de superficies (0.1%) y para la desinfección de derrames de sangre (1%). También se puede usar en superficies etanol (62-71%); peróxido de hidrógeno (0,5%); compuestos cuaternarios de amonio; y compuestos fenólicos, según las recomendaciones del fabricante. El efecto satisfactorio de los desinfectantes depende del tiempo de contacto (mínimo de 10 minutos), su dilución y fecha de caducidad.

¿QUÉ TAN RIESGOSO ES PARA NIÑOS Y ADULTOS MAYORES CONTAGIARSE POR COVID-19?

Aunque aún se está recolectando información al respecto, se sabe que en niños el número de casos a nivel mundial no es muy alto; si bien puede ser un escenario preliminar, estudios recientes sugieren que el SARS-CoV-2 se adhieren al receptor ACE2, el cual en los niños se presenta una cantidad y distribución menor que un adulto, lo que probablemente los haga menos susceptibles al virus.

Por otro lado, las personas mayores (mayores de 80 años) tienen más probabilidades de desarrollar una enfermedad grave, porque su sistema inmune es más débil. Además, los adultos mayores frecuentemente padecen afecciones médicas subyacentes como hipertensión arterial, problemas cardíacos, diabetes, obesidad y / o inmunodepresión, de tal manera que una infección por SARS-CoV-2 puede llevar más fácil a un síndrome de dificultad respiratoria aguda, requiriendo una delicada asistencia médica, pudiendo llevar a óbito.

¿PUEDEN INCREMENTAR LOS RIESGOS DE CONTAGIO EN PERIODOS DE INVIERNO?

Aún no se sabe con certeza si el clima y la temperatura afectan la propagación del coronavirus. Las personas puedan contraer virus en cualquier época del año, pero durante lo invierno es más probable que las personas se resfríen y se infecten con virus respiratorios en general. En este momento, no se sabe si la propagación de COVID-19 se alterara cuando el clima sea más cálido, pedo debemos considerar que en los dos casos depende de los comportamientos sociales que tenemos (normalmente en invierno los ambientes son menos ventilados, lo que puede llevar a un mayor contagio).

¿CUÁLES SON LOS MÉTODOS MÁS EFICIENTES PARA PREVENIR EL CONTAGIO POR COVID-19?

Como el contagio ocurre por contacto con las gotas procedentes de la nariz o la boca que salen expulsadas cuando una persona infectada por SARS-CoV-2 tose o estornuda, las recomendaciones son:

  • Bloqueo de la tos o estornudo (cubrir la boca y nariz con el codo flexionado)
  • Lavado de manos frecuente con jabón (mínimo 20 segundos lavando las manos) o usar alcohol gel (en los casos que no sea posible lavarse las manos)
  • Evitar tocar los ojos, la nariz o la boca.
  • Mantenerse al menos a dos metros de distancia de una persona enferma.
  • El CDC recomienda que las personas que han sido diagnosticadas con COVID-19 usen mascarillas para reducir la propagación de virus, así como los trabajadores sanitarios y quienes cuidan de personas infectadas
  • Usar pañuelos desechables para limpiar las secreciones respiratorias y desecharlos tras su uso
  • Evitar saludar de mano o beso
  • Evitar contacto con personas enfermas
  • Ventilar y desinfectar los ambientes con más frecuencia
  • Suspender actividades en grupo
  • El distanciamiento social

¿EXISTEN MEDICAMENTOS PARA COMBATIR EL COVID-19?

Aunque se han sugerido algunos compuestos como la cloroquina o hidroxi-cloroquina como medicamentos para tratar el COVID-19, hasta este momento, no hay tratamientos específicos recomendados por la organización mundial de la salud para el COVID-19. Debido al largo proceso que existe entre el descubrimiento de un nuevo medicamento y su aplicación clínica, gran parte de los estudios actuales está orientado al uso de medicamentos ya conocidos y que son usados para otras enfermedades, pero éstos aún están en etapa de experimentación.

SOBRE LAS VACUNAS, ¿EN QUÉ CONSISTEN Y CÓMO ACTÚAN? ¿QUÉ SE HA PROPUESTO PARA EL COVID-19?

Usualmente para el desarrollo de vacunas se utiliza el patógeno atenuado (sin la capacidad de producir enfermedad) o partes de este. Lo que se busca es obtener una respuesta inmunológica suficiente que, al momento de enfrentarse al patógeno, nuestro organismo responda adecuadamente para controlar la multiplicación del virus y por tanto el desarrollo de la enfermedad. Hay múltiples intentos de desarrollo de vacunas en curso para el COVID-19, pero como es un virus nuevo, del cual aún estamos conociendo aspectos básicos de su biología, todavía se está en etapa de desarrollo y experimentación. Recientes estudios relacionados con la secuenciación del genoma completo del virus y otros de su interacción con las células humanas, están orientando el camino hacia el desarrollo de vacunas contra el SARS-CoV-2.  Sin embargo, el camino hasta su aplicación es largo y envuelve diferentes etapas de experimentación, escalamiento, validación e inocuidad lo cual normalmente lleva varios meses o incluso años, por tanto, en este momento, aún no tenemos vacunas para SARS-CoV-2.

Ante la pandemia que afecta al mundo y a Chile, BIOREN-UFRO reitera el llamado a la población a adoptar como medida principal de prevención el distanciamiento social y respetar los periodos de cuarentena, y de no ser posible, tomar las medidas necesarias para  prevenir el contagio por COVID-19.

Fuente: Francisca Gomez – Maria Javiera Guarda

Equipo de Divulgación BIOREN– UFRO

Edición Periodística: Carmen Hernández Cifuentes

Dirección de Comunicaciones UFRO